tras la puerta



Cuando el abuelo trabaja en uno de sus inventos su puerta no se abre. Bajo ningún concepto. El día en que comienzan los preparativos manda a comprar una caja de botellas de La Casera y cinco kilo de dátiles con hueso. Después se encierra. Y pasan las horas y los días. El récord está en once cañonazos, trece días y siete horas y media; los segundos no los contabilizamos.

No hay comentarios: