Los paracaidistas

En ocasiones es fácil confundir a los paracaidistas náufragos con las grandes medusas.
Rafaél Pérez Estrada

Imagen extraida de: www.educarueca.org


Los paracaidistas viven en las nubes pero no lo cuentan, porque de tanto aire como hay en ellas tienen la boca cerrada para que no les entre el flato. Sólo de vez en cuando la abren para soltar un erupto, que en los paracaidistas se llama "suspiro".
Cuando más suspiran es al bajar a la Tierra para echar una carta, comprar un anticólico, darse un baño en el río o ver a su familia por Navidad; en el momento de saltar sueltan un suspiro tras otro que suenan más o menos así: ¡ay!, uy, oh oh!, uay...; a veces llevan hache y a veces no, depende del aire que hayan tragado. Si los suspiros llevan signos de exclamación a los dos lados es porque tienen un dolor punzante en cada costado; pero eso sólo les pasa a los paracaidistas españoles, porque a los otros sólo les da el dolor en el lado derecho.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

A veces los paracaidistas caen enfermos y tienen que abandonar los altos vuelos, entonces, se convierten en pelícanos.



(me inspiraste, me suspiraste)


g.

Isabel Castaño dijo...

paracaidistas, náufragos, medusas, pelícanos...
ay, ¿qué diría Darwin de esto?
Gracias por tus palabras, g.