Piel de cocodrilo

(a Pablo Amargo)


Sólo quedaba una maleta en la cinta transportadora. Era de importación y poseía una magnífica piel, pero nadie vino a recogerla. Después de un tiempo prudencial se avisó a seguridad para que se hicieran cargo de ella. En su interior encontraron espinas de peces, huesos de castor, la cornamenta de un ciervo y el brazo de un misionero que aún no había digerido.

©de la iustración: Pablo Amargo

1 comentario:

Sonia Betancort dijo...

Ay! Perpleja nodriza, oscuridad y dulzura de la higuera, campanario para el angelus, semilla de comino,Juana de Arco, a caballo, princesa peinada con el fuego de la cocina. Aquí me planto, junto a las coles, y te leo, siempre.